martes, 29 de mayo de 2012

Sombras y luz


Matriarcado, patriarcado, repúblicas, democracias, dictaduras, monarquías, todo ha fracasado desde el principio y así seguirá.

Ojalá fuera solo nuestro país el que tiene el rumbo equivocado, las decisiones incorrectas, los humanos que se asemejan a los buitres, cuando es el mundo entero el que es así desde que lo conocemos como tal.

Siempre existirán los que desean controlar, dominar, imponer, silenciar, sus respectivos aduladores y serviles serpientes, y los que desean ser controlados, dominados, comprados, para no ser responsables. ¿Serán estas pasiones y deseos, estos sentimientos y pensamientos inherentes al ser humano desde su concepción, o son respiradas del maldito ambiente que hemos construido?  Si son inherentes, entonces no hay esperanza.

Quizá la humanidad se dió cuenta de esto y por ello, entre timida y avergonzada, en un un breve momento que pudo dejar de ser ciega y se pudo contemplar, asqueada, creó el concepto de dios. Luego volvió a quedarse ciega y se le olvidaron las horribles heridas que se había provocado, se olvidó de sus labios lacerados, de su alma muerta y su seco corazón. Se le olvidó. Pero dios quedó.

Qué, cómo, cuando, donde, son preguntas sin respuesta cuando hablamos de la divinidad. Sin embargo, lo cierto es que es un intento, sin importar si existe o no, porque lo es, de ser todo lo contrario a lo que la humanidad en si tiene de deplorable. Porque representa la perfección a la que la humanidad no puede aspirar. Representa la libertad de la humanidad atada de manos y pies. Representa la voz de la humanidad enmudecida. Quizá es la única idea que me parece loable de la humanidad: el reconocerse imperfecta y terciorizar y proyectar en alguien ajeno a ella, todo lo que ella no es, aunque sea por unos instantes de la gran mentira. Aunque luego vuelva a las sombras.

Mientras tanto, la humanidad seguirá con los ojos cegados. Pero un día se arrancará los parpados que tiene pegados. Sufrirá, si, pero luego contemplará la verdad ...

domingo, 6 de mayo de 2012

Para AA


Estas son las primeras letras que te escribo.

Tengo la sospecha desde hace algunos días que sos de los nuestros.

Tu mirada seria, el entrecejo fruncido. Creo que sos de los nuestros, los que no tenemos edad.

Los que no tenemos infancia, porque ya de pequeños tenemos la convicción y los pensamientos que hoy tenemos y por lo tanto, nuestra existencia es mas bien atemporal, eterna. Sos de los que pueden jugar con el tiempo, como una mentira, sin inicio ni fin.

Tu mirada seria parece una de esas que solo observa en silencio, a través de sus gemelos, contemplando, meditando, desconfiando de la humanidad, mientras repite la frase de Guz, el quetzal: "Batz, es siempre batz". Esa mirada que bien conocemos.

Somos espíritus. Espíritus libres. Espero confirmar con el paso de los años que sos uno de los nuestros.

Ahora me mirás y solo vos podes saber lo que estoy pensando, lo que nadie más puede. Por eso veo tu mirada y la reconozco, me es imposible negarlo. Lo sé, he olvidado todo, es el problema de crecer. Esto lo irás olvidando conforme la marcha del inevitable, pero espero estar ahí para recordartelo.

martes, 24 de abril de 2012

Labios de veneno y miel


Mi alma cada día se debilita mas. Tomas su esencia de pensamientos y emociones y te adueñas de ella, aprisionándola violentamente mientras gritas que quieres ser libre. Tapas la luz con tus obscuros y preciosos labios. Destilas caricias al viento, que las apuñala contra mi cuerpo, mientras me sonríes con una emoción seca.

Me dejo caer como una gota de recuerdos sobre tu rostro y paso por tu rostro, re dibujando tu frente, nariz y boca, me tambaleo sobre tu labio inferior, y caigo , caigo sobre el abismo dantesco hacia el infierno de tus pechos, en los que tantas veces pequé, y me resbalo sobre ellos, hasta tu vientre.

De tu vientre profano resbalo hacia el secreto de tus piernas y me diluyo volviéndome uno y miles, entre tus muslos, entre tu calor y olor, que me llevan una vez mas al pasado, mientras el recuerdo me destroza cuando despierto. Siento entre mis dedos tus cabellos enredados y entre mi boca el sabor de la tuya, sabor a veneno, dulce pero amargo, que me aletarga, y me seduce, y que me sume en los sueños destruyendo mis palabras con las tuyas, y así, mientras muero, me dices que no duele, que no duele ...

lunes, 23 de abril de 2012

Sin punto final, pero con agradecimientos finales ..


No sé si te gusta mas que te escriba a través del viento ...

No sé si te gusta más que te hable a través de la sangre negra ...

¿Cuál lienzo quieres? Te ofrezco un epilogo, un inicio, un final, un intermedio y un algún día.

¿Qué quieres que te dibuje? Puedo dibujar tu alma, como aún no la conoces. Te puedo dibujar la mía, para que descubras cosas que ni yo sé de mi. Porque es más fácil conocer a los demás, que a uno mismo. No me creas si quieres, solo te digo lo que sé ...

¿Cómo quieres que te escriba? ¿Con ternura? ¿Con amor? ¿Con pasión febril?

Y si no te gusta, mi puño y letra podrás desaparecer, los podrás quemar, elevando las cenizas como una ofrenda que aplaque al dios ciego ...

Porque te escribiré como decir la verdad: con mentiras. Y te diré como se dice una mentira: con verdades. Porque cuando estamos mas seguros de algo, cuando intentamos convencernos de que es lo mejor, solo nos engañamos. Y cuando mas mentiras contamos, mientras mas intentamos engañar o manipular, es cuando podemos observar la verdad en el fondo.

¿Ya sabes cual es tu verdad, mi verdad, nuestra verdad? ¿Ya sabes cual es mi mentira, tú mentira, nuestra mentira?

Ahora, corto mi palma mientras aprieto mi puño, como un racimo de uvas, para que destilen su vino rojo y sagrado. Con mi otra mano escribo en la tierra la palabra de la que nunca hablamos, y que en este momento necesito vivir, para comprender, para entender.

Entonces, ella viene, se arrodilla junto a mi, y con su sonrisa y su risa libre y sincera, me toma de la mano y la envuelve en su blanco lienzo. Siento lo profano del momento, para ambos, pero ella se mantiene en silencio ... entonces, toma mi filo y corta su mano. Y derrama su sangre sobre la mía. De nuevo, veo el horizonte ...

¿Es acaso una nueva historia? No, ahí ha estado siempre. Es la misma, aunque distinta. Pero si debo de decir gracias una última y primera vez. Ahora debo irme a soñar. Porque debo seguir escribiendo ...

lunes, 16 de abril de 2012

A quien corresponda

Escribirte es complicado. Mas cuando has sido, eres y serás, pero sin pasado ni futuro. Ahora vienes, con tu tierna juventud. Me siento como aquel mago, pero no creo que seas mi redención. Al menos no ahora. Necesito sufrir y expiarme de pecados que no cometí para no volver a actuar con las virtudes que si.

¿O lo serás?  ¿Aquella de antaño? ¿y de ayer? ¿y de hoy? Me veo absurdo hablando del tiempo, como si tal existiera, tanto como aquellos que creen y planean el futuro, como si el horizonte no empezara al abrir los ojos  y contemplar, a escasos centímetros, en el suelo que jamás alcanzaremos al caer en el precipicio infinito, nuestro inicio ... Intentan ¿intentamos? contemplar el horizonte, vislumbrarlo cuando no son ¿somos? capaces ni de contemplar en donde estamos parados. Mejor ir sin rumbo. Mejor andar siempre perdido.

A veces me gustaría correr detrás de mis pensamientos. Sé que sería imposible alcanzarlos, pero me gustaría. Así podría saber la verdad que esconden, que se llevan y de la cual solo me dejan vagas estelas, que luego se convierten en otros pensamientos menores, hijos imprecisos y fugaces, que viven y mueren en la duda.

Te escribo a diario, con la tinta del silencio, color azul obscuro. Trato de terminar nuestro libro, pero cada vez que escribo la última página, aparece una mas. Intente arrancar tu ¿nuestra? historia infiel. Eso depende de los demás, lo cuál no me importa. Pero si me importas ¿importaste? tú. No me hagas caso. Fue tan bonito como efímero. Lamento no haberme despedido ni correr tras de ti. Sabia que llorarías, como luego me contaste, pero no quisiera adjudicarme esas lágrimas. Espero haberte hecho solo reír, y no llorar. Tienes mucho que aprender (aún mucho mas yo) y luego, quizá nuestra infidelidad a los ojos de los demás sea cosa santa, y a nuestros ojos, pecado, lo cuál será mejor. Es lo que le intente ¿te intenté? explicar.

¿Y ahora, entendiste el significado del cuento que te regalé? Quizá ahora si, ahí escribi nuestra historia antes de que siquiera empezara. Es curioso, en las arenas está escrito tu nombre, pero se dibujan los rostros, y se suceden, sin principio ni fin. Aparecen en la hora mas oscura, antes de que amanezca. Rezo a la soledad, para que me libre de la compañía, y a la libertad, para que me libre de las ataduras. Siempre me dijiste que te ataba, pero al final, el único prisionero era yo. Pero no tuyo, siempre fui prisionero de mi propia alma. No hay peor prisión que esa. No hay peor antagonista que la mitad de un alma partida ...

Ya no sé cuales son mis letras, que escribi, que pensé, que dije ... ¿que tengo ahora? retazos, solo retazos, de un libro con olor a viejo. Un libro como todos los demás, con una historia por dentro. Quizá la mayoría no se da cuenta, pero los libros son como la vida. Y como ella, no tiene pasado ni futuro, solo tiene el día de hoy. No importa en que página se abra, siempre estaremos en este momento. Puedo retroceder o avanzar de mi punto actual, pero siempre estaré en el mismo lugar: hoy y ahora.

Te sigo escribiendo, bajo la lluvia, pero las palabras no se borran, porque el papel mojado no es otro que mi propia piel. Simplemente esta historia no será nunca un recuerdo. No puede serlo. Siempre estará grabada en mi cuerpo, y como los libros, no tiene pasado, no tiene futuro. Esta escrita, aquí y ahora, se sigue escribiendo. Antaño me dijiste que perderías mi amistad. Ahora lo leo. ¿Por qué me lo vuelves a preguntar hoy? Sabes que ayer si, y hoy no. No vuelvas a preguntar ...a menos que seas mi redención.

El tiempo avanza en su mentira, en su irrealismo. ¿Nos dejamos atrapar en esa trampa? Quiero escapar y girar los relojes  al revés. ¿Con qué voz me interrogaras hoy? ¿Con qué ojos me mirarás? ¿Con qué nombre te presentarás? ¿Te presentarás de nuevo con el nombre que no puedo pronunciar? Sabes, te vi hace unos días. Quizá tú también me viste. Y no pude decirte nada. No pude pronunciar tu nombre. Simplemente vi tu cabello castaño, tu caminar, ese caminar que conozco tan bien. Sin verte, te reconocí por detrás. Luego, a pocos pasos tuyos, pero siempre atrás, confirme tu persona. Y mis pensamientos se perdieron, se desequilibraron ... como el año pasado, cuando me viste de reojo con esa mirada que no necesitamos de palabras para entendernos ... o aquella sonrisa a distancia, ¿te acuerdas? Créeme, de verdad quisiera creer que fue solo una ilusión mía, un espejismo, pero lamentablemente no lo fue ...

Ahora, el heraldo del inevitable, del gran mentiroso, toca una melodía que traspasa la ciudad entera, en medio del silencio de la noche. Y continuo escribiendo. ¿Ya sabes a quien? ¿Ya sé a quien? ¿O aún no?